Una empresa puede saber que quiere utilizar IA y no tener claro dónde empezar. La forma más segura de avanzar es convertir esa intención en un caso de uso con alcance y métricas.
Del problema al caso de uso
Partimos de una tarea o proceso: qué ocurre hoy, cuánto volumen tiene, quién interviene, qué datos necesita y qué resultado debería mejorar.
Integración y control
Después definimos las herramientas implicadas, qué acciones puede realizar el sistema y cuáles requieren validación humana.
Medición
Tiempo, errores, velocidad de respuesta, capacidad o calidad son ejemplos de métricas. La adecuada depende del proceso.
Podemos realizar este trabajo presencialmente. Consulta IA para empresas en Álava.