Una demo puede impresionar y aun así no justificar un proyecto. Para valorar una automatización conviene comparar el coste actual del proceso con el coste, riesgo y mantenimiento de la nueva solución.
Calcula el coste actual
Estima cuántas veces se ejecuta el proceso, cuánto tarda cada ejecución y qué perfiles intervienen. Añade errores, retrabajos, esperas y oportunidades perdidas cuando sean medibles.
No cuentes solo horas
Una mejora puede tener valor por responder antes, ordenar mejor los datos, reducir errores o permitir que una persona gestione más volumen. Define la métrica antes de construir.
Incluye implantación y mantenimiento
Integraciones, pruebas, supervisión, consumo de servicios, cambios de proceso y mantenimiento forman parte del coste. Un cálculo que solo compara una licencia con horas de personal está incompleto.
Empieza con un alcance medible
Es preferible validar un caso de uso acotado y ampliar con datos que intentar automatizar de golpe un proceso enorme.
Si quieres estudiar un proceso concreto, consulta automatización de procesos para empresas.